
Mientras los colonos israelíes disfrutan de jardines, piscinas y tienen cultivos de riego intensivo en la misma zona, cerca de 200.000 personas en comunidades rurales palestinas carecen a agua corriente.
Firma ahora para exigir al gobierno de Israel que respete el derecho al agua de la población palestina.
El 4 de junio de 2009, el ejército israelí destruyó las casas de 18 familias en una aldea palestina del valle del Jordán y confiscó los medios que tenían para almacenar y transportar agua. Más de 130 personas, muchos niños y niñas, se quedaron sin un techo ni suministro de agua en la época más calurosa del año.
Las cifras son desoladoras. El 90 por ciento del suministro de agua de la Franja de Gaza está contaminado y el gobierno israelí no permite a los habitantes ni recoger agua de lluvia ni trasladar agua desde Cisjordania a Gaza. La mala gestión del agua por parte de la Autoridad Palestina todavía empeora la situación de escasez.
El agua es una necesidad básica y un derecho.
Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional Sección Española
© 2009 Amnistía Internacional

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